
El canal ético se trata de un cauce de comunicación a través del cual se puede informar, incluso anónimamente, sobre irregularidades que se cometen en el seno de la entidad y de las que se tengan conocimiento real.
La URL que da acceso al canal es la siguiente: https://santamariadecayon.canales-eticos.com

Este canal puede ser utilizado por toda persona que guarde un vínculo profesional y/o laboral con el AYUNTAMIENTO DE SANTA MARÍA DE CAYÓN como puede ser el personal laboral, funcionariado, profesionales colaboradores, cargos públicos etc., pero también pueden reportar informaciones las empresas proveedoras y, en definitiva, cualquier persona que conozca de comportamientos dentro de la entidad que pueden resultar perjudiciales para el ciudadano o para la sociedad en su conjunto.
DOCUMENTOS

COMUNICADO DE DIFUSIÓN DEL AYUNTAMIENTO DE SANTA Mª DE CAYÓN
MANUAL DEL CANAL ÉTICO DEL AYUNTAMIENTO DE SANTA Mª DE CAYÓN
________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________SABIAS QUE:
centro de producción nestlé en la penilla de cayón

La fábrica de La Penilla es uno de los centros de producción más importantes de Nestlé España. Cuenta con una plantilla media de 900 trabajadores y se dedica a la producción de chocolates y productos de confitería, cacao soluble, harinas, cereales infantiles y leche en polvo. Con un volumen global de fabricación de unas 91.000 toneladas en 2018, el 40% de su producción anual se exporta a Europa –a países como Francia, Reino Unido, Italia, Alemania, Grecia y Portugal, entre otros-, así como a países de Oriente Medio.
Además, Nestlé ha invertido más de 12 millones de euros en materia medioambiental en esta fábrica entre 2010 y 2017. Así, el centro de producción ha conseguido reducir en un 6,3% las emisiones de kilogramos de CO2 por tonelada de producto producida y en un 83% el uso de agua por tonelada de producto fabricada, en este período de tiempo.
Acerca de Nestlé
Nestlé está presente en 189 países de todo el mundo con más de 2.000 marcas y cuenta con 323.000 empleados, firmemente comprometidos con el propósito de Nestlé de mejorar la calidad de vida y contribuir a un futuro más saludable. Su oferta de productos y servicios cubre las necesidades nutricionales de las personas y de sus mascotas en todas las etapas de la vida.
En España, Nestlé instaló su primera fábrica en La Penilla de Cayón (Cantabria) en 1905. En la actualidad, cuenta con 10 centros de producción distribuidos en 5 Comunidades Autónomas. El 53% del total de la producción española se destina a la exportación, principalmente a países de Europa.
Con una facturación de 1.928 millones de euros y una plantilla media de 4.450 personas en 2017, Nestlé lidera el mercado alimentario español con una amplia gama de productos: alimentos infantiles, lácteos, chocolates, cafés y bebidas a base de cereales, culinarios, cereales para el desayuno, aguas minerales, especialidades de nutrición clínica y alimentos para mascotas.
Vídeo "Una dulce historia de chocolate - Fábricas Nestlé
LA PODA DE LOS PLÁTANOS del municipio SE DESTINA A CABÁRCENO

Actualmente se están realizando labores de poda en nuestro municipio, y hay un tipo de árbol que destaca entre los demás: el plátano.
Estos árboles, perteneciente a la familia de las platanáceas y que pueden llegar a alcanzar 55 metros de altura, son muy comunes en los parques y jardines situados en zonas de clima templado y están muy bien adaptados a los entornos urbanos, soportando muy bien tanto las podas que se realicen por tareas de mantenimiento como la polución que generan los coches y demás vehículos, y podemos encontrar su presencia en varios puntos del municipio de Cayón,
Pero, ¿siendo un árbol tan común, que tiene de especial? Pues el uso que se está dando por parte del Ayuntamiento a las ramas y hojas que se podan de dicho árbol, y es que estos restos se llevan al cercano Parque de la naturaleza de Cabárceno, donde tienen una particular utilidad: sirven de alimento para el mayor mamífero terrestre del mundo y que se encuentra presente en el parque, el elefante africano. Estos grandes animales pueden superar los 4 metros de altura y pesar entre 4 y 6 toneladas a su edad adulta, y alcanzan edades superiores a los 60 años. Un ser vivo de estas dimensiones requiere una cantidad de comida acorde a ellas para mantenerse a lo largo de su extensa vida, y es que los elefantes africanos necesitan comen grandes cantidades de raíces, hojas, hierba, frutas o incluso cortezas de árbol. Hablando de cifras, un elefante africano adulto puede llegar a consumir hasta 135 kilogramos de comida en un solo día.
Viendo el volumen de ramas y hojas que generan los trabajos de poda de los árboles en nuestro municipio y sabiendo la gran cantidad de comida que se requiere para alimentar a estos grandes animales, el Ayuntamiento entrega periódicamente los restos del plátano durante la temporada de poda, ya que estos se encuentran entre los alimentos preferidos de los elefantes africanos, para así contribuir con el Parque de Cabárceno, unos de los grandes reclamos turísticos del norte de España y un referente en su ámbito.
Casas Indianas en Santa María de Cayón

Existen un total de 13 Casas Indianas repartidas por el Valle de Cayón, construcciones caracterizadas por sus estilos eclécticos, modernistas o montañés y que destacan por encima de las construcciones tradicionales tanto en diseño como en altura, además de estar pintadas de vivos colores.Estas casas pertenecieron y deben su nombre a los “indianos”, aquellas personas que, a finales del siglo XIX, pusieron rumbo a las Américas para cambiar su suerte, lo consiguieron y volvieron para contarlo.
1. Casa de “Los Boticarios”, de D. Manuel Anuarbe.
D. Manuel, natural de La Abadilla, emigró a Cuba donde trabajó para la “Casa Ruiloba” de zapatos al por mayor. Cuando regresó hizo su casa y se casó con Agustina Aragón. La casa se conoce por la de “Los Boticarios” porque D. Manuel y uno de sus hermanos tenían farmacia en Sarón desde 1.875 y una vez construida la vivienda establecieron en ella la botica. Además de tener la farmacia de Sarón compró fincas y vivió como rentista. También fue alcalde del municipio. La casa actualmente es propiedad del ayuntamiento y en ella está ubicada la escuela infantil de Sarón.
2. Casa de D. Januario Arenal.
D. Januario Arenal nació en La Abadilla a mediados del siglo XIX. Como muchos de sus vecinos, siendo joven emigró a Cuba pero no se sabe a qué se dedicó estando allí. A su vuelta compró varias fincas y, en una de ellas, construyó su casa y también una cuadra. Ya establecido en el valle vivió como ganadero y durante un tiempo fue “Depositario” (tesorero) en el ayuntamiento.
3. “Villa Josefa”, de D. Lino Gutierrez.
En 1893 D. Lino Gutierrez y Dña. Josefa Obregón construyeron esta casa situada en La Abadilla. Él era natural de este mismo pueblo y emigró a Cuba en donde tuvo una tienda de telas. A su vuelta ya tenía en mente la casa que quería construir pues incluso había traído consigo una postal con el modelo. Don Lino compró una bonita finca y comenzó a construir la casa, pero el capital que había conseguido reunir no le alcanzó y la obra se terminó con el dinero de su esposa Doña Josefa. Ella era una “señorita bien”, hija de terratenientes que había sido educada para casarse y dirigir una gran casa con servidumbre.
El matrimonio tuvo siete hijos, cinco varones que fallecieron jóvenes y dos mujeres que murieron sin dejar descendencia. Su actual propietaria, Carmen Gutiérrez Obregón, es nieta de Don Lino y Doña Josefa e hija del hijo pequeño del matrimonio, Cándido. Otro de sus hijos, Lino, también fue emigrante a Cuba en los años 20 y tras una década trabajando allí regresó. Cuando se estableció de nuevo en el valle montó una estabulación ganadera, pero en 1.936 fue detenido y asesinado por el marxismo republicano. En el jardín todavía se encuentra la palmera que plantó Don Lino y la camelia que plantó Doña Josefa.
4. Casa de D. Salomón Obregón.
D. Salomón era natural de La Abadilla y en 1.891 emigró a Cuba a la provincia de Matanzas, en el mismo año que se crea allí la Sociedad Montañesa de Recreo. En 1.918 D. Salomón se une a D. Higinio Gómez, también del valle de Cayón, que tenía un establecimiento de víveres y establecieron un departamento de comisiones, consignaciones y representaciones. Juntos crearon la firma “Obregón y Gómez”, siendo los dos gerentes. Junto a ellos también trabajaron los hermanos de D. Salomón, Gregorio y Patricio. Perteneció a La Colonia Española de Matanzas, donde fue vocal en 1.923 y al Patronato Pro Calles de Matanzas (organización que existió entre 1.941 y 1.959 que se dedicaba a la mejora urbana de la ciudad y en la que llegó a ser tesorero).
D. Salomón vivió de las rentas y visitaba con regularidad su casa, pero nunca llegó a establecerse aquí, su residencia estaba en Cuba. En ella vivió hasta su muerte su sobrina Doña Esther Mora, que era maestra nacional. Tras fallecer ésta, los herederos de D. Salomón recuperaron la propiedad.
5. Casa de D. Manuel Gutiérrez “El Cano”.
D. Manuel Gutierrez Gómez “El Cano” era natural de Lloreda. Emigró a Cuba, donde tuvo varios negocios de panaderías que le permitieron empezar una pequeña fortuna comprando propiedades. Allí se casó con una cubana con la que tuvo varios hijos y de la que enviudó. A su regreso al Valle de Cayón construyó la casa de La Abadilla con una magnífica cuadra y casas accesorias anejas y compró diversas fincas. Durante su vida en La Abadilla vivió como ganadero y rentista. Ya muy mayor se casó de nuevo con una empleada de su casa.
6. Casa de D. Manuel Sainz Saro.
La casa fue mandada construir por D. Manuel Sainz Saro (natural de Santa María de Cayón) en 1914 y costó 14.500 pesetas de la época. Don Manuel y su esposa Doña Julia del Mazo García Hierro fueron emigrantes a Cuba donde tuvieron una tienda de tejidos y bisutería. De regreso en su tierra compraron fincas y en una de ellas decidieron construir su casa. Ya establecidos vivieron de las fincas y de acciones que tenían en alguna empresa de Cuba. D. Manuel fue vocal de la Corporación Municipal entre 1.925 y 1.929 y alcalde entre abril de 1.931 y junio de 1.935 (año en el que falleció). Su esposa Dña. Julia falleció en 1.970 y en vida le encantaba cuidar el jardín y cultivar fresas que tenía durante todo el año.
El exterior de la casa no ha sufrido apenas modificaciones quedando toda la esencia indiana y en el interior, aunque sí las ha habido, se conservan todavía las ventanas originales, las puertas y una preciosa estufa que se encontraba en el despacho de Don Manuel. Actualmente pertenece a D. Antonio Ruiz Diego y Dña. Carmen Mazo (nieta de D. Manuel y Dña. Julia).
7. Casa de D. Pablo Ruiz y Dña. Anita Arenal.
Pablo Ruiz (Don Pablito) descendía de Santibañez de Carriedo, pariente de “los Venero”, y fue emigrante a Cuba donde hizo fortuna. Ana Arenal (Doña Anita), aunque nacida en Güines (Cuba) era de “los Arenales de Cayón” y toda su vida la dedicó a obras piadosas y benéficas.
La casa tiene una triste historia ocurrida durante la Guerra Civil española. El matrimonio era una de las familias acomodadas del pueblo y ella se había distinguido por su militancia en Acción Católica, obras de caridad y su activismo a favor de los derechistas. El uno de enero de 1.937 un grupo de siete hombres asaltó su casa y se llevó al matrimonio en un coche. En la carretera entre Liérganes y Mirones les dieron “el paseo” y arrojaron los cuerpos a la cuneta dándoles por muertos. Doña Anita falleció y D. Pablo, a pesar de tener varios disparos, logró sobrevivir y permaneció en el hospital Valdecilla durante ocho meses. Con la llegada de los nacionales salió del hospital y recuperó la memoria perdida (por miedo seguramente a la policía roja) y pudo acusar a quienes les habían atacado, que fueron detenidos y fusilados.
8. Casa de D. Eliecer Gutiérrez.
La casa fue mandada construir por D. Eliecer Gutiérrez Alonso en 1.912, con el capital reunido durante sus años de estancia en Cuba donde fue comerciante. A su vuelta compró diversas fincas en el pueblo y construyó una casa con jardín y cuadra y un almacén de piensos. Durante los años que vivió en Cayón a la vuelta de Cuba se dedicó a la ganadería y al comercio.
La casa está rodeada por una pared de piedra con verja y portilla de hierro en la que aparecen la fecha de construcción y las iniciales de quien fuera su propietario. “1.912 E.G.” Frente a la casa, donde ahora hay un bloque de pisos, hubo hasta hace unos pocos años otra gran vivienda indiana. Como curiosidad, de ella se conservan en un lateral la puerta de reja de la entrada con las iniciales y el año de construcción y una hornacina de piedra con unas ánimas que están siendo ayudadas a salir del purgatorio.
9. Casa de D. Ildefonso Colsa.
Poco sabemos de D. Ildefonso, excepto que fue emigrante a Cuba y, que junto con D. Torcuato Ruiloba, donó el cementerio parroquial de Santa María de Cayón. Años más tarde, siendo propietarios del edificio D. Isaac Colsa y su esposa Doña Aurora Sámano, de Esles, lo dejaron en herencia a un sobrino nieto con la condición que no lo vendiera hasta que tuviera 21 años y que cuando lo hiciera fuera a un “Sámano”. Estas condiciones se cumplieron en 1.975 y la propiedad fue adquirida por una sociedad formada por cuatro hermanos Sámano (Emeterio, Ricardo, Manuel y Alfredo) que habían emigrado a México.
En la finca hay una curiosa construcción de piedra que parece un túmulo y que es en realidad una fuente, pero que nunca se ha puesto en funcionamiento. La casa es quizá la más espectacular del valle.
10. Casa de D. Higinio Gómez García.
Don Higinio nació en Lloreda, hijo de Don Ramón Gómez y Doña Dominica García. Tuvo tres hermanos varones (Gregorio, luego Higinio, Eusebio y Mariano) y una hermana, María Luz. Su hermano mayor, D. Gregorio, emigró a México en 1880 sin haber alcanzado la mayoría de edad y en Morelia (capital del estado de Michoacán) creó un próspero negocio: una fábrica (en México lo llaman molino) de harina. D. Higinio, como el resto de sus hermanos, siguió sus pasos y emigró también a México en 1885. Una vez allí llegó a ser uno de los empresarios más ricos del estado de San Luis de Potosí a comienzos del siglo XX. Tuvo una mina de plata en Catorce y sus descendientes fueron también empresarios muy importantes (uno de ellos, Carlos, fue presidente del Banco Nacional de México).
Cuando abandonó Lloreda era novio de Doña Fidela Gómez Rapado, que pertenecía a una de las familias más respetadas del lugar (eran la familia de la Casona de la Cruz) D. Higinio le prometió a su novia (que sería su mujer toda la vida) que en cuanto alcanzara en México una posición acomodada volvería para casarse. Y así lo hizo cumpliendo su promesa unos años más tarde. D. Higinio iba enviando dinero a su cuñado D. Higinio Gómez Rapado (también emigrante y que a su regreso llegó a ser alcalde de Cayón entre 1926 y 1929) para que le fuera construyendo la casa. Tan grande era la unión de la pareja que, una vez casados y establecidos en México, D. Higinio vino a España para llevarse la reja de la Casa de la Cruz ante la que hablaba con su novia. De esta reja hizo un monumento que instaló en la gran mansión que tuvo en el pueblo de Catorce de San Luis de Potosí.
Durante una de sus estancia en Lloreda, su hija Anita murió de una fiebre tífica y para honrar su memoria D. Higinio dotó al pueblo de Lloreda de una traída de agua potable y construyó en la plaza de Santa Lucía (junto a la iglesia de Santa Lucía) una fuente con el nombre de su hija en su recuerdo “Fuente Anita 1926”.
Al amparo de su hermano D. Gregorio los sobrinos, hijos de D. Eusebio (Higinio, Eusebio y Prudencio) también emigraron a México en la primera decena del siglo XX y más tarde lo harían también los sobrinos de estos últimos, hijos de su hermana María Luz. Su sobrino D. Eusebio fue un gran mecenas para el valle de Cayón construyendo la iglesia de Sarón y donando una fundación cultural.
11. Casa Cotubin, de D. Francisco Gonzalez-Camino y Gutierrez de la Concha.
La casa se empezó a construir en 1856 sobre otra vivienda que se quemó y que también pertenecía a la familia y se terminó en 1860. D.Francisco González-Camino y Gutiérrez de la Concha nació en Esles en 1833. Con 15 años, después de cursar sus estudios primarios en los Escolapios de Villacarriedo, como la situación en España era complicada debido a la II Guerra Carlista, su padre no puede pagarle los estudios de derecho al igual que sus hermanos y decide mandarle a Cuba con el hermano mayor que estaba allí afincado. Con 20 años toma el control de todos los negocios dedicados al comercio internacional, compran barcos y hacen rutas Santander-Cuba-EEUU-Santander, y tan fuerte era el arraigo a su tierra natal que los consejos de administración de las empresas los celebraban en Esles, en la casa familiar.Aficionado a la botánica, plantó una serie de árboles en la finca, hoy catalogados dentro del registro de árboles singulares.
Se casó con una española nacida en Cuba, Dña. Elvira Bolivar, hija de un alto cargo militar del ejército español, cuya familia se dedicaba al refinado de la caña de azúcar y tuvieron 5 hijos. Fue una persona de gran relevancia en el Santander de la época. Construyó minas, tuvo su propia naviera, participó en la creación de Nueva Montaña, construyó la línea Astillero-Ontaneda, que pasaba por Cayón y fundó el banco mercantil , que más tarde se fusionaría con el banco Santander. D. Francisco Gonzalez-Camino murió en Madrid en 1904, camino de un viaje a Valencia, donde estaba trabajando para que se construyera la línea de ferrocarril Santander-Mediterraneo.
La finca, que sigue perteneciendo a los descendientes de D. Francisco, contiene varias edificaciones, la casona, una iglesia, las maestranas, antigua vivienda del maestro y otra casa que no desentona con el entorno pese a haber sido construida recientemente. Las maestranas fue la primera casa del pueblo (1722). Se accedía a ella por Lloreda a través de un puente que cruzaba el Suscuaja y fue taberna.
12. Casa “La Viña”, de D. Serapio Arenal.
D. Serapio Arenal Sainz nació en San Román de Cayón en 1859. En su juventud, junto a sus hermanos, emigro a Cuba en busca de un mejor porvenir. Una vez allí se dedicaron a "Los ingenios" (plantaciones de caña de azucar), que posteriormente al mecanizar el proceso de elaboración del azúcar, reemplazo "La Central". Todos sus familiares, incluidos sus sobrinos, que emigraron a Cuba permanecieron allí hasta el final de sus vidas, excepto Serapio quien iba y venía una o dos veces al año.
Al casarse con María Antonia Cuesta Arenal, mando construir "La Viña" en 1894, que se convertiría en su casa familiar, a la vez que iba formando su patrimonio con la adquisición de fincas. En uno de sus viajes, siendo sus hijos (Milagros, Raúl y Livia) muy pequeños, enfermo y en un breve periodo de tiempo murió en San Román el 15 de abril de 1922 y todo el patrimonio que tenía en Cuba se quedó allí. Posteriormente, su hijo Raúl, al sobrevivir a sus hermanas que fallecieron sin dejar descendientes y a su madre, fue el heredero de todo el patrimonio.
Al contrario que otros edificios indianos, no esta pintado, sino que podemos ver la piedra de mampostería y los sillares enmarcando puertas y ventanas.
13. Casa de Escalada, de los hermanos Escalada.
Se conoce por la Casa Escalada porque unos hermanos apellidados Escalada vivieron en ella. Pero no se sabe quién la mandó construir en 1.900. La finca tiene un bonito jardín y una amplia huerta con cuadra ya que los hermanos, como tantos otros cayonenses, se dedicaron a la ganadería. Es muy parecida a “La Viña”, también en San Román, y ambas son copia de “Villa Josefa” en La Abadilla. Al igual que su gemela de San Román no está pintada de vivos colores, como es típico de la arquitectura indiana. En la misma finca, muy cerca, hay todavía una casa de piedra de mampostería que era para las dependencias del servicio.
LA HISTORIA DEL BUQUE ESLES II.

El buque Esles II es un tanker limpio que transporta petróleo refinado para combustible de aviones, de coches, etc.
Las características del mismo son las siguientes:
Potencia de motor: 14.520 caballos
Eslora (largo): 200 metros
Manga (ancho): 32.20 metros
Profundidad: 19.10 metros
Carga: 50.000 toneladas
Velocidad de carga: 14.4 nudos
Antes del Esles II, hubo dos barcos llamados Esles I y Esles. El primero de los barcos Esles hacía la ruta Santander – Cuba – Estados Unidos – Santander. Basándose en este, la compañía italiana Scorpio dio su nombre a un petrolero de 500 metros de eslora que se dedicaba a transportar petrolero sucio, sería el Esles I. El Esles I es vendido a medio construir por la naviera italiana, por ello deciden llamar al siguiente Esles II.
José Tarruella Oriol, casado con Cristina González-Camino, es consejero de Scorpio y propuso que le pusieran Esles II a este barco petrolero ya que al igual que el resto de la familia siente un gran arraigo a este pueblo de Santa María de Cayón.
La familia González-Camino ha obsequiado con tres fotografías de dicho barco a la tierra que tanto quieren. Una está en el Ayuntamiento de Santa María de Cayón, otra en el Bar El Cruce y el Bar Las Hijuelas, ambos en Esles. Y también poseen en su casa familiar una maqueta del primer Esles.
Por último comentar que hay una página web en la que se puede seguir el barco cada día, https://www.vesselfinder.com/pt/?imo=9794434.
EL PUENTE COLGANTE

Dicho puente une Santa María de Cayón con Ruda y es un recurso arquitectónico de obra pública del municipio. En sus inicios, el “Puente Colgante”, era de madera y los pasamanos de cuerda pero hace unos años fueron sustituidos por hierro y cables de acero. Los trabajos los llevó a cabo una empresa metalúrgica de Obregón ya que la madera y la cuerda eran materiales poco duraderos y que se estropeaban fácilmente debido a las inclemencias meteorológicas. A día de hoy, la plataforma sobre la que se pisa es de rejilla, lo cual permite al visitante ver el cauce del río a través de los agujeros y disfrutar del paisaje en todo su esplendor.
El “Puente Colgante” original, de madera, había sido realizado en 1.967 por los lugareños Faustino Sáinz y Manuel Alonso, junto con otros vecinos de la zona, y su coste fue de 28.000 pesetas.
Desde su existencia, esta construcción ha favorecido las rutas de senderismo por la zona, tanto en bicicleta como andando. Son muchos los que se acercan hasta el “Puente Colgante” para atravesarlo y volver al Valle por el otro lado del cauce del Pisueña, dando así una completa vuelta o también se puede realizar la ruta del “Alto del Cagigal”, desde la que se aprecia la sierra del Somo y la sierra de La Matanza, y en cuyo itinerario se encuentra el “Puente Colgante”.
HERMANAMIENTO CON GUJAN- MESTRAS:

La historia de este hermanamiento entre municipios surgió en el año 2009, fruto de la afición de estos por el deporte y especialmente por el atletismo. Ambos términos tienen importantes pruebas de este deporte, Santa María de Cayón, la Milla Urbana y Gujan-Mestras, el Cross Soudouest, y gracias a estas comenzaron las relaciones, que desembocaron en la visita de un grupo de personas del municipio de Gujan Mestras, con su alcaldesa a la cabeza, el 8 de noviembre de 2009. Durante ese fin de semana conocieron las instalaciones deportivas, algunos de los pueblos e iglesias románicas del Valle de Cayón y el incomparable Hayal de Esles. A finales de ese mismo mes con ocasión del Cross Soudouest, un equipo de representantes cayoneses junto con atletas de las escuelas, acudió a la prueba, quedando encantados con la zona y el trato recibido.
Todo esto provoco que se entablaran conversaciones por parte de ambos municipios con la misma idea, hermanarse como municipios, este acuerdo tomo forma el 7 de Junio de 2010 de manera oficial.
Desde ese día, vecinos de ambos municipios tienen la oportunidad de visitar a sus “vecinos hermanados” durante una vez al año.
EL RELOJ QUE PRESIDE LA TORRE DEL AYUNTAMIENTO :
Fue donado en 1929, por el vecino de Esles D.Pedro Manuel Cobo y Bustamante, quien nació en Esles de Cayón el 2 de agosto de 1844. Su infancia transcurrió en este pueblo y sus primeras letras las aprendió en la escuela de Llerana de Saro, a la que acudían los pocos niños que podían asistir, ya que la mayoría tenía que trabajar en el campo para poder subsistir. A la edad de trece años embarcó en el puerto de Santander rumbo a La Habana. Allí, desempeñó diversos trabajos, desde barrendero de un local, hasta propietario de su propio negocio, que, con el paso de los años, se expandiría por Europa y Estados Unidos.
Regresó a España en el año 1885 y en su localidad realizó varias obras invirtiendo parte de sus beneficios obtenidos en el extranjero, en la mejora de la calidad de vida de los vecinos y vecinas. Entre ellas destacan las obras y gastos de traslado del antiguo cementerio al nuevo o la construcción de las escuelas de Esles de Cayón, que además dejo listas para su uso inmediato al dotarlas de todo el material escolar.
El 27 de febrero de 1930, respondiendo a la petición realizada por el alcalde, don Higinio Gómez Rapado y el secretario don Vicente Ramos Santos, fue colocado un reloj en la torre del recientemente construido Ayuntamiento de Santa María de Cayón. Entre sus características destacan sus 36 cm de diámetro, 8 días de cuerda, suena horas y medias y que cuenta con una campana de 150 kg de peso y una sola esfera. Su coste 4000 pesetas en la época, fue costeado por él mismo. El 20 de septiembre de 1928 el pleno de la corporación acordó solicitar para su persona la concesión de la cruz de Alfonso XII por sus acciones en el municipio y el 2 de noviembre de 1929, en sesión plenaria, la Corporación Municipal le nombró Hijo Predilecto del Real Valle de Cayón. Finalmente, el 17 de marzo de 1930, a la edad de ochenta y cinco años, Pedro Manuel murió en su domicilio de la calle Gómez Oreña, siendo enterrado en el cementerio de Esles de Cayón junto a su esposa, previamente fallecida.
RALLYE CRISTIAN LÓPEZ:

Esta prueba deportiva tuvo su origen en el trágico accidente del Rallysprint de Comillas en el año 2006 donde falleció el copiloto Cristian López Herrero en el transcurso del mismo. Al año del suceso, un gran grupo de amigos de los Valles de Cayón y Castañeda junto con su familia, iniciaron a modo de homenaje, un rallyesprint, para en el 2008 transformarse en Rallye y 11 años después, convertirse en uno de los más importantes y conocidos del norte de España. Este memorial cuenta con grandes figuras del Campeonato de España entre sus vencedores como son: Iván Ares, Pedro Burgo, Surhayen Pernia y Enrique García Ojeda.
Otro de los aspectos carismáticos de la prueba, son los valores que transmite entre toda la juventud de la zona que colabora, la denominada “marea roja”. Este grupo de personas demuestra unidad, respeto y sobre todo gran ilusión, por realizar el mejor homenaje posible a su amigo, cada año.

SOBRE RUEDAS, El ciclista cayonés José Gutiérrez, Pin, ha sido el primer profesional que hemos tenido en este deporte. Durante una década desde 1939 a 1949 participó en cuatro Vueltas a España, retirándose en dos de ellas por caídas y quedando en 1945 en el puesto decimotercero y en 1946 el noveno. En 1945 fue ganador de una etapa y su primera victoria la obtuvo en 1940 en la prueba Santander – Santander, por delante de A. Lavín y Fdo. Expósito.
Otro ciclista local destacado fue Aniceto Lavín, Chuchi, que se proclamó Campeón Regional en 1942 y junto a Morales, Palazuelos y Torre, consiguieron el subcampeonato de España del Frente de Juventudes, el Palma de Mallorca. Su hermano mayor, Toño Lavín, era un consumado sprinter, muy temido cuando se llegaba en pelotón en las otras especialidades sobre rueda.
Es ahora cuando varios jóvenes cayoneses están sobresaliendo; hacemos votos para que sus prometedores inicios se vean recompensados con un futuro alentador.
El ATLETISMO, Esta exigente actividad deportiva siempre se ha desarrollado afanosamente en el Ayuntamiento, sobre todo en la especialidad de campo a través. Los Gándara, Ángel Ruiz, Antonio Gutiérrez y muchos otros atletas locales brillaron con luz propia en el firmamento provincial, logrando muchos títulos regionales. Fueron años de constantes triunfos en que nuestro valle sonaba muy fuerte en todo el territorio cántabro. Deseamos que los atletas de la escuela emulen a sus antecesores y prolonguen estos éxitos en años venideros.
y LOS BOLOS, Nadie se atreve a dictaminar el origen o la raíz de nuestro juego de bolos. Lo que sí se sabe es que las primeras boleras se situaban a la vera de la iglesia del pueblo, en corros acordonados de piedra y rodeados de altos fresnos, frondosos roble o recias cagigas, que proyectaban una agradable sombra, jugándose el domingo, una vez acabada la misa mayor. Más tarde, los taberneros construyeron boleras al lado de sus negocios, para captar al bolinche, el porrón o el cuartillo de vino, que las continuas partidas generan.
En nuestro Valle, tradicionalmente, siempre se jugó muchos a los bolos. Cada pueblo tenía sus boleras, como punto de reunión, donde habitualmente se jugaba después de misa o, en la época estival, en los anocheceres hasta la madrugada, tras realizar los vecinos las labores agrícolas y ganaderas.
En La Abadilla, los Colsa y Arenal rivalizaban con Mirris y El Marrullo. En Argomilla, en la bolera de Mora, o en San Román, en la que regentaba Hedesa, los Batán, Minis o Miguel, el cojo, competían con serios adversario. Si pasabas por Santa María, en la bolera de La Principal, veías la figura señera del pueblo, sidro Maza, con Cabello o chutis. En Sarón, primero en la bolera de Casa Mazorra, se afanaban Cuqis, el abogado, y los hermanos Mazorra, y posteriormente, en la cerrada del Casino, varios empleados de Nestlé, tras salir de trabajar, pugnaban por vencer a sus oponentes. En Lloreda, en La Encina, en La Pinilla o en Esles, donde alternaban el resto con los bolos, en todas las localidades, los vecinos son los genuinos protagonistas del juego de los bolos.
… Años de recuerdos y añoranzas, de “punta y coz”, de “arriba a los gananciosos”, de concilios crepusculares vecinales. Hoy, los bolos ya no concitan la diversión pretérita en la cultura popular. Todo ha evolucionado. El juego participativo se ha convertido en deporte y los antes practicantes son, ahora, callados espectadores, meros comparsas de reglamentadas competiciones. Podemos preguntarnos si el tiempo pasado fue mejor o peor… o simplemente es diferente.
SAN LÁZARO: está pasando del pequeño "barrio"que todavía era en 1935 a ser hoy -materialmente- el lugar con más habitantes del Municipio y a convertirse también en su centro comercial. Obra de Don Agustín Sánchez Obregón, escritor e historiador del Real Valle de Cayón.

Ahora en que Sarón se nos va de las manos, vamos a recordar algo de su pasada "historia", que, aún con ser el conjunto vecinal más joven de nuestro real Valle (130 años), también cuenta con alguna tradición, fundamentado toda ella en su ermita de SAN LÁZARO y en la familia del fundador del pueblo Don Juan Antonio Saro Galbán, dueños también de la capilla y de la mayoría de los terrenos circundantes. Por legación de esta edificación hoy es propiedad de los vecinos, bajo la regencia eclesiástica del Obispado.
Doña María Antonia Galbán era, y habitaba, en La Abadilla y su familia propietaria de SAN LÁZARO, en su testamento legaba 4.000 reales para conservación de la ermita, la cual dejaba en manos de la administración de la parroquia de SAN ESTEBAN, de LA ABADILLA, por lo que corresponde a los habitantes de Sarón su disfrute y tutela.
En 1926 toda la construcción era una ruina, no estaba en pie ni la fachada siquiera, solo era un montón de piedras cubierto de zarzas y maleza y fue cuando un grupo de vecinos de Sarón y La Abadilla reconstruyeron SAN LÁZARO, estos eran sus nombres: DON FRANCISCO RODRIGUEZ, veterinario titular, DON PEDRO HUERTA, herrador, DON JOSÉ SÁNCHEZ LASTRA, comerciante y presidente de la Junta Vecinal de La Abadilla, DON JULIO ACEBO, panadero, DON RAMÓN HERNÁNDEZ, almacenista de piensos, DON FRANCISCO DÍAZ PIDAL, director de la sucursal del Banco Santander en Sarón, DON MANUEL PÉREZ "Nelus" ganadero, DON RAMÓN MOLINA, empelado de la "Nestlé" y presidente del Club Deportivo Cayón. Estos señores formaban la Comisión que dirigía la obra y con ellos colaboraron económicamente las sigueintes familias: ANUARBE GARCÍA, DON MANUEL GÓMEZ GARCÁI, DON EUSEBIO BALBOA ORTIZ, DON MANUEL LAVÍN OBREGÓN, DON LUIS PALACIOS LAVÍN DON EULOGIO PACHECO, DON MIGUEL (Jefe de Estación del F/C Astillero-Ontaneda) y DON VICTORINO ORTEGA OTEO, párroco de La Abadilla, La Encina y Sarón; presidente también del Arziprestazgo de Muslera. También participaron activamente en la colocación de la imaginería y belleza interior de la ermita DON MANUEL ANUARBE ANUARBE, Sacristán Mayor de la Parroquia de La Abadilla y el "monaguillo" de "san Lázaro", años 1927 al 1932 y autor (hoy día) de estas páginas e "historia".
NOTA: de los 35 vecinos que habitaban en Sarón (poco más o menos), tenemos hoy el siguiente censo de habitantes: Año 1999, 1604 habitantes, Año 2003, 2021 habitantes, Año 2006, 2470 habitantes y año 2016, 3918 habitantes.
POESÍA alegórica al Real Valle de Cayón compuesta por una familiar de los fundadores de SARÓN:
"Villafufre y Villaescusa lindan por el Sur y el Norte y aunque quizás no importe su proximidad se acusa, pues varia nuestro porte.
Dos zonas nos hacen ronda: Penagos en el oriente y Castañeda en occidente, lo cual nos da mucha honra y regocija la mente.
Es el VALLE DE CAYÓN lugar donde yo he nacido, y pueblo en el que resido, digno de veneración.
ESLES es lo más arriba, LLOREDA Y TOTERO al lado, ARGOMILLA en lo más bajo y su vera LA PENILLA.
A una esquina SAN ROMÁN (con el barrio de "Las Ventas") y aunque lo busquen a tientas "La Matanza" encontrarán, cual ventana siempre abierta para ver del Cielo al Mar lo bello de nuestra tierra.
SANTA MARÍA Y LA ENCINA la parte del centro son, junto está LA ABADILLA y cierra el cerco SARÓN.
No es tierra de grandes hombres; sí de buenas voluntades y tiene buenas razones para entonar sus cantares.
"Me llevaron a la cárcel por decir ¡Viva Cayón!. (Así dice la canción) y yo digo lo de aquel: ¡lo que sobra es corazón!.
"Lo que sobra es corazón "pá" seguir cantando el resto lo dijeron nuestros padres y ahora lo digo yo presto: ¡VIVA CAYÓN Y SU MADRE!
Versos, letra y composición por MARÍA SARO ALONSO, poetisa y escritora de este Real Valle y del pueblo de La Abadilla.
En Santa María de Cayón a 8 de septiembre de 2006, festividad de la Virgen del Socorro. Agustín Sánchez Obregón, escritor e historiador del Real Valle de Cayón.
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Anécdotas de la línea de Ferrocarril El Astillero- Ontaneda, en Santa María de Cayón.
“El último adiós a un compañero”: El Jefe de la Estación de Sarón, Jesús Goya, falleció y unos compañeros fueron a su casa, a velarle. Uno de ellos, al quedarse solos en el salón con el difunto, ya que las mujeres estaban con la viuda en la cocina, recordó que el finado guardaba botellas de buen vino. Dicho compañero, no importándole la situación, husmeó en los armarios hasta que dio con la bodega. Una vez abierta la botella, sin importarles la situación, comenzaron a beberla tímidamente y después, fueron varias las botellas que se quedaron vacías.
“Un robo”: El 29 de octubre de 1.907, informaba “El Diario Montañés” de un robo que tuvo lugar en la Estación de Sarón. Una noche, en un vagón de mercancías, se quedaron tres cajas de tabaco que iban consignadas a la Administración de Arrendataria en Villacarriedo. A la mañana siguiente, el precinto de una de las cajas había sido roto y ésta estaba abierta con signos de violencia. Hecho el reconocimiento, se vio que faltaban cigarros por valor de 376 pesetas. La Guardia Civil investigó el caso y declararon culpable, con pena de cárcel, al vigilante de consumo, ya que le incautaron la herramienta del delito.
“Las cestas de la comida”:A la hora de los trenes del mediodía, se repetía una escena: los familiares de los trabajadores del ferrocarril, enviaban las cestas de la comida, al lugar donde estaban trabajando en ese momento. Ricardo, “El albañil”, trabajaba desplazado en “La Cueva- Penilla” y se enteró de que en casa de Muñoz, el jefe de estación, había arroz con conejo para comer, un “manjar” que le gustaba mucho a Ricardo. Entonces ideó invitarse a la comida y para ello se hizo el distraído y no recogió la cesta de la comida que le habían enviado en el tren correspondiente. La familia Muñoz, enterados de la falta de la cesta, le invitaron a comer y Ricardo, “El albañil”, pudo disfrutar del arroz con conejo.
“La número 21, la Soto Iruz, y Nestlé”:La máquina número 21 (locomotora), debido a sus grandes dimensiones, era la que metía en el apartaderode la fábrica de La Penilla, los vagones con las mercancías de todo tipo que allí se recibían y la expedición de sus productos. La máquina estacionaba debajo de una cinta que transportaba los botes de leche condensada y estos estacionamientos servían para aprovisionarse de algún bote de leche, que se ocultaban en los tanques de agua de la máquina.
En una ocasión, el aprovisionamiento de leche condensada, fue más abundante de lo normal, y cuando iban a salir del apartadero, ni maquinista, ni fogonero fueron capaces de dar la presión suficiente a la locomotora para salir. Esto se debió a una avería producida por las etiquetas de los botes de leche, que se habían desprendido, taponando el filtro del agua al inyector, de tal manera que la máquina no podía aspirar el agua y tuvieron que apagar el fuego para que no explotara la máquina. Comunicada la extraña avería, la locomotora fue remolcada hasta los talleres de Astillero, limpia ya de papeles que astutamente habían retirado maquinista y fogonero.
“El tren mixto o ganadero”: A raíz de la apertura de la línea férrea comienza a utilizarse el tren como medio para el transporte del ganado pasiego, lo cual supuso la inmediata animación de las ferias ubicadas en su recorrido. De especial relevancia fue el caso de la feria y el mercado de Sarón que recibieron un nuevo impulso.