Durante los meses de Mayo a Diciembre del presente año, el Ayuntamiento de Santa María de Cayón contará con los servicios de dos personas contratadas a través del convenio de cooperación con corporaciones locales del Servicio Cántabro de Empleo, de cara a llevar a cabo la ordenación del archivo municipal.
Durante este periodo de tiempo se procederá a la ordenación del mismo, la identificación de las diversas series documentales para su clasificación, siguiendo el cuadro elaborado por la Mesa Nacional de Archivos en el año 1996, y elaborar así los instrumentos de descripción correspondientes, esto es, un inventario general que permita el acceso a la totalidad del fondo documental y posteriormente descripciones individualizadas de unidades documentales para las series que así lo exijan por su frecuencia de uso o por sus características (obras públicas y particulares, expedientes de apertura etc.)
La situación en la que se encontraba el fondo era de completa dispersión en las diferentes oficinas municipales o en habitáculos inadecuados para su correcta conservación, por lo que las primeras tareas se han enfocado a su correcta instalación para posteriormente comenzar con los trabajos mencionados.
El fondo documental tiene su origen a finales de la edad media cuando se configura el Ayuntamiento del Valle de Cayón, al igual que ocurre en los valles del entorno para hacer frente al creciente poder señorial. Durante los siglos XVI a XIX se consolida, hasta que con la llegada del régimen liberal en 1833 se divide en dos ayuntamientos: Lloreda y Santa María de Cayón. Esta situación llegará a su fin veinte años después cuando el Ayuntamiento de Lloreda es agregado al de Santa María de Cayón, pese a todo no se recupera el nombre original de Real Valle de Cayón que realmente le corresponde. Parte de la documentación producida durante estos siglos se conserva en el Archivo Histórico de Cantabria (Libros de actas, padrones de hidalguía etc.) aunque la mayor parte fue pasto de las llamas en febrero de 1935 durante el incendio de la casa consistorial. La documentación conservada por tanto en el archivo municipal, salvo contadas excepciones, es posterior a esa fecha.
El citado convenio es una muestra del interés del equipo de gobierno municipal por la conservación del patrimonio documental y por garantizar el acceso al mismo por parte de los ciudadanos.